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Contribución al Encuentro de Migración y Ciudadania

Montevideo del 12 al 14 de mayo 2011

Martes 17 de mayo de 2011, por Heidi Mac Lennan

LAS POLITICAS MIGRATORIAS Y EL PROYECTO DE VINCULACIÓN CON LOS URUGUAYOS DEL EXTERIOR.

En conocimiento de la realización del Encuentro de Migración y Ciudadanía, consideré oportuno enviar algunas reflexiones que como integrante del Consejo Consultivo de uruguayos en Córdoba, he podido elaborar fruto del diálogo e intercambio que se mantiene entre los Consejos Consultivos y sus respectivos referentes. Son opiniones de índole personal que no comprometen al CCCba. ni a la Red de consejos. Solo aspiro, modestamente, y desde la experiencia en estos años de participación, contribuir al diseño de una nueva visión de la sociedad sobre lo que hemos llamado el Uruguay del Exterior. Dicho propósito nos resulta, un componente principal para continuar un camino ascendente de esta construcción política , junto a las organizaciones que desde el país, comparten con nosotros las preocupaciones sobre los fenómenos de la migración.

El 3er. Encuentro y el llamado a La Patria Peregrina.

La preparación del 3er. Encuentro Mundial de los Consejos, de Abril de 2009 , su debate previo y la realización misma del evento, cristalizó en nuevos aportes a la maduración del programa, con propuestas signadas por el entusiasmo y el compromiso explícito de colaboración entre las autoridades de Cancillería y los consejos. Las intervenciones y exposiciones, saltaron la valla del mero relacionamiento del Estado uruguayo con los residentes del exterior, para pasar a proponernos iniciativas sustanciales, de lo que hemos llegado a definir como la construcción de un “espacio de ciudadanía uruguaya en el exterior”

Partíamos de las manifestaciones del Presidente Vázquez, quien convocó a la Patria Peregrina a estrechar vínculos con el País, como una forma de reparar “esa mutilación del Uruguay”, citando lo dicho por Eduardo Galeano. Las palabras del Presidente fueron captadas con un contenido de fondo manifiesto, superadora de las políticas practicadas hacia la Diáspora al momento del mensaje e interpretadas como un llamado a profundizarlas con nuevos contenidos. Percibimos en el mensaje, la necesidad de avanzar desde las experiencias de las iniciales políticas de la restauración democrática con la Presidencia del Dr. Sanguinetti. Para los connacionales del exterior, que siempre se habían mantenidos ligados al país a través de los distintos colectivos, fue como una “admirable alarma”

Los derechos ciudadanos y el Voto.

Las propuestas surgían como consecuencia de una dinámica, que partían del rol y experiencias alcanzadas por los consejos, como herramientas articuladoras del movimiento asociativo de los residentes del exterior, en sus distintas facetas socio-culturales en su vínculo con el País. Era inexorable que tal dinámica, donde confluían factores culturales, sociales, económicos y políticos, colocara en la agenda del proyecto, el ejercicio de los derechos políticos de los connacionales de la Diáspora.

Salimos del 3er. Encuentro, con el entusiasmo y convencimiento que nos llevó a levantar esa bandera emblemática : EL VOTO DEL EXTERIOR, resumiendo la aspiración de integración democrática, participativa y ciudadana de 600 mil compatriotas dispersos por el mundo. En la Carta Abierta de Agosto de 2009, con motivo del lanzamiento de la campaña por el Voto Epistolar, los Consejos Consultivos expresaron:

“Existe, desde el Uruguay del Exterior, una participación ciudadana de hecho, que no es correspondida con el ejercicio del más elemental de los derechos cívicos: EL VOTO. Es hora que los residentes del exterior, como lo hacen los emigrantes de las democracias modernas, tengan su derecho al voto.

Uruguay tiene un rico historial en el campo de las reformas sociales y políticas. Nuestro Estado supo acompañar con ellas los cambios que fueron operándose en la sociedad. En nuestro mundo global, las corrientes migratorias son un nuevo componente cuyo peso adquiere una relevancia inusitada con el desarrollo de la tecnología de las comunicaciones. El concepto de ciudadanía tiene hoy nuevas dimensiones que superan las fronteras territoriales y reclaman las reformas políticas capaces de adaptar la democracia y los instrumentos participativos, a la nueva circunstancia histórica.

Nuestro Uruguay no puede marginarnos. El Uruguay del Exterior, clama por integrarse a la construcción de un nuevo Uruguay. Queremos que en un futuro próximo, ningún joven, técnico, profesional, intelectual, opte por la emigración ante la falta de oportunidades en su tierra. Este es el sueño de todos, que no conoce colores partidarios, ni religiones, ni concepciones filosóficas. Solo reconoce el sentido de pertenencia, el amor al país y el encuentro de todos los Orientales con nuestras mejores tradiciones, expresadas en el Artiguismo fundacional y a través de nuestros avanzados reformadores como José P. Varela y José Batlle y Ordóñez “

Por una nueva fase de un proyecto integrador de ciudadanía.-

Pretendíamos sintetizar la esencia y el núcleo central del Proyecto de Vinculación del Estado con los uruguayos y uruguayas del exterior, en una fase nueva de su cimentación y avance, promoviendo un enfoque más amplio de nuestro fenómeno migratorio, como una fuerza social existente que debía integrarse al proyecto nacional con su bagaje propio, su diversidad y las vivencias acumuladas durante décadas por los colectivos uruguayos fuera del País.

No es del caso ahora analizar las causas del resultado del Plebiscito, pero sí decir que más de 800 mil uruguayos apoyaron con su SI, nuestra propuesta y el justo reclamo de los derechos cívico-políticos. Lejos de suponer un traspié, lo percibimos con la certeza de una justa demanda y la señal indicadora para la búsqueda de un camino alternativo que conduzca hacia esa reparación histórica de la Patria Peregrina.

Desde entonces venimos insistiendo en señalar la falta de respuestas políticas, donde interactúen distintas áreas del Estado y el Gobierno, del mundo académico, organizaciones de la sociedad civil con intereses afines, en colaboración con el movimiento asociativo de los uruguayos de la diáspora. Reconocemos las manifestaciones de la Cancillería y el Ministro Dr. Luis Almagro para instalar en la agenda pública nuestros reclamos sobre el ejercicio de los derechos ciudadanos. Pero ni la Cancillería , ni desde el Uruguay del Exterior hemos logrado aún una correspondencia por parte de la sociedad política.

Desde 2005 en que fuera lanzado el proyecto, hemos ido avanzando en marchas y contramarchas, superando entre los actores, los obstáculos que presenta cualquier emprendimiento novedoso, complejo y diverso como es el que nos agrupa. Fuimos compatibilizando los roles entre la AGACV, la red de consejos y las delegaciones Consulares de las distintas jurisdicciones que debían adaptarse desde lo funcional a las nuevas responsabilidades en la atención al programa. Estamos compartiendo un aprendizaje que enriquece este proyecto, fortalece la confianza mutua y el compromiso político con el proyecto del Departamento 20

Política de Estado , institucionalidad y recursos.-

Con la nueva Ley de Migraciones, el Estado uruguayo expresó su voluntad política de transformar el Proyecto de Vinculación en política de Estado. Fue un salto cualitativo por el cual se institucionaliza el proyecto, creando el marco legal y su órgano rector la Junta Nacional de Migraciones, el Consejo Consultivo Asesor y el Decreto de Reglamento de funcionamiento y relación con el Estado de los Consejos Consultivos.

En el período señalado la Dirección de Asuntos Consulares y Vinculación y su Oficina del Retorno, en colaboración con otras áreas de Gobierno, han puesto en marcha proyectos cooperativos de viviendas para retornados ; convenios con LATU y científicos uruguayos del exterior para volcar temporalmente sus experiencias y aportes al conocimiento ; el Poder Ejecutivo, mediante Decreto, resuelve excepciones impositivas para la introducción de bienes de los retornados y la morigeración del costo de las remesas ; el Seguro Médico para los retornados mayores de 65 años y la cobertura médica para compatriotas que vacacionan en el País ; se coordina con la Oficina Nacional de Empleo, el aprovechamiento de los recursos humanos generados por el retorno; se han realizado dos Operativos Celestes en Bs. As. y uno en Mar del Plata , respondiendo a las necesidades de la mayor concentración de uruguayos en el exterior ; se ha flexibilizado el trámite de Pasaportes en las delegaciones consulares, con el fin de contribuir a la regularización documentaria de nuestros compatriotas en jurisdicciones donde padecen duras persecuciones migratorias, como el caso de EE.UU.

Actualmente la DGACV programa en el ámbito de las intendencias la coordinación con éstas en la colaboración, del retorno programado de compatriotas del exterior y otras iniciativas para instalar el tema de la Vinculación y el Departamento 20, en distintas esferas de la administración del Estado y la sociedad.

A mediados del 2010, irrumpen nuevos protagonistas, la ola de retornantes que invierte el flujo migratorio uruguayo, vigente durante cuatro décadas, como consecuencia de la crisis europea y de EE.UU. Por las cifras informadas de 150 retornos mensuales a fines de 2010, pasamos en los últimos meses a 400 retornantes. Este nuevo y casi inesperado ingrediente de la realidad migratoria, es asumido por un esforzado y reducido equipo de funcionarios de Cancillería que integran la Dirección Gral. De Asuntos Consulares y Vinculación, provistos de menguados recursos presupuestarios, funcionarios que peregrinan por las distintas dependencias del Estado para sensibilizar voluntades en la búsqueda de contención y apoyo a las familias retornantes.

Lo señalado, es un cúmulo de iniciativas y esfuerzos que exigen una sistematización mediante una legislación que exprese una real política de Estado, como fuera la intención del legislador al aprobar la Ley 18.250. Nos referimos a un cuerpo de disposiciones legales que sostengan y den forma y sustentabilidad a este compromiso del Estado con el proyecto, para transitar de las acciones esforzadas y dispersas, a la cobertura de las normativas y el fortalecimiento institucional del Proyecto de Vinculación.

En la Carta Abierta a los Legisladores y Canciller de Diciembre de 2010, un grupo de Consejos Consultivos expresó : … “Concretamente, reclamamos:

• la inmediata puesta en funcionamiento y reglamentación de la Junta Nacional de Migraciones y su Consejo Consultivo Asesor, previsto por la ley 18 250,

• la creación de una subcomisión para asuntos migratorios, en el seno de la Comisión de Asuntos Internacionales en el Parlamento,

• una justa dotación de recursos presupuestarios a la política de Estado relativa a la/os Uruguaya/os del Exterior,

• la implementación de una ambiciosa política hacia los retornados, que responda a las dimensiones del flujo migratorio actual, integrando positivamente a la/os compatriotas retornados al quehacer nacional,

• el voto desde el exterior y la representación parlamentaria para la/os Uruguaya/os residentes en el Exterior.
Con la renovada esperanza de que esta legislatura permita avances significativos para un pleno reconocimiento y una fecunda participación de la/os Uruguaya/os del exterior, nos declaramos personal y colectivamente disponibles para facilitar toda iniciativa orientada a estos fines”

En la misma pretendimos fijar nuestras preocupaciones en los ejes fundamentales para la aplicación de una política de estado : 1) La puesta en funcionamiento de la institucionalidad creada por la Ley 18.250 ; 2) La creación de nuevos ámbitos institucionales de participación y generación de políticas públicas y 3) Los recursos presupuestales necesarios para la aplicación del programa.

El Proyecto de Vinculación y el compromiso político.-

Desde la campaña por el plebiscito del Voto exterior notamos la falta de compromiso en los discursos, venimos observando un desplazamiento de nuestro proyecto, en la atención del sistema político, comenzando en el Parlamento y la Comisión de Asuntos Internacionales que a contrapelo de los compromisos asumidos durante la audiencia a la delegación del 3er. Encuentro, no ha generado iniciativas parlamentarias relacionadas con la situación de los uruguayos del exterior.

La dirección política de este proyecto de relacionamiento, no puede descansar en un órgano asesor del Poder Ejecutivo y la unidad ejecutora de Cancillería, sino que debe orientarse desde un entramado político-institucional, multidisciplinarlo, participativo , generador de ideas e iniciativas parlamentarias, compuesto por las distintas expresiones institucionales afines a la temática migratoria, incluido el universo académico. Por tales motivos y por la necesidad de sensibilizar a la sociedad sobre nuestra temática es que impulsamos la creación de una Sub Comisión de Asuntos Migratorios y Vinculación, en el ámbito de la Comisión de Asuntos Internacionales del Legislativo y la pronta puesta en funcionamiento del Consejo Consultivo Asesor de la Junta Nal. de Migraciones.

Todo proyecto de estado, debe apoyarse en una institucionalidad y en la asignación de las partidas presupuestales para su implementación. Son conocidas las carencias de recursos que limitan el desenvolvimiento del proyecto: el fomento de la difusión cultural; el relacionamiento de nuestra red consular y los consejos, con el medio respectivo; la promoción de intercambios comerciales y de las potencialidades de nuestro país en materia productiva y de inversiones. Un País que destina 1 % del Presupuesto Nacional a su relacionamiento con el mundo, poco puede ejecutar para atar vínculos con sus nacionales del exterior.

Los Consejos Consultivos como actores del relacionamiento.-

No seríamos justos, si desde la red de consejos, no hiciéramos también un señalamiento crítico de nuestras debilidades. Sobre todo, en no haber conseguido un compromiso generalizado y explícito con los aspectos globales del Proyecto de Vinculación y la formulación de una plataforma común inmediata para vertebrar acciones en el acompañamiento a la autoridad de aplicación del Proyecto. Desde estos espacios institucionales, también necesitamos producir cambios. Los consejos no nacieron como organismos contestatarios, sino como actores imprescindibles para la colaboración y el vínculo entre el Estado y el movimiento diasporeo, sin renunciar a nuestra independencia y el derecho establecido por la Ley a ser escuchados y” recibir del Servicio Exterior de la República , dentro del ámbito de sus competencias, el apoyo que le sea requerido.”

Una franja mayoritaria de la Diáspora, pertenece al exilio político y/o económico, impuesto por modelos políticos, definitivamente en retirada y superados. Vimos en el Proyecto de Vinculación, la herramienta de inclusión y participación para aportar, desde cualquier lugar del mundo donde haya un nucleamiento uruguayo, a esa edificación colectiva del Uruguay soñado, desde adentro y fuera de su geografía.

Jorge Eiris.
Residente en Córdoba,
Miembro del Consejo Consultivo.
12-05-2011.-