Departamento 20 - Consejos Consultivos

Portada del sitio > Consejos Consultivos > Roma > Uruguayos en Italia

Uruguayos en Italia

No soy de aquí ni soy de allá

Miércoles 16 de diciembre de 2009, por Heidi Mac Lennan

En el 2008, Evelyne van Heck presentó su tesis de antropología en la Universidad La Sapienza de Roma y el título era: “La identidad en la migración: los uruguayos en Italia”.
Muchos de nosotros fuimos entrevistados por Evelyne y su tesis es un gran instrumento para la reflexión y un espejo para nosotros. De hecho en este primer artículo, dedicado a los uruguayos en Italia, tomaré algunos elementos de la tesis como así también mis propios análisis, es decir mis reflexiones personales y mi mirada.

Evelyne confirma con los datos algo que para nosotros es sabido y conocido como sensación; es decir, que los uruguayos en Italia somos pocos. Lo demuestra la proporción de ingresos a Italia en comparación al gran número de entradas en España, principal destino europeo de los uruguayos, que dejan Uruguay. Los uruguayos en Italia somos entre tres mil y cinco mil, franja que incluye a los inmigrantes irregulares. La mayor parte vive en el norte de Italia. Algunos han creado un sitio web, que es de gran ayuda para la comunidad uruguaya: http://www.uruguayosenitalia.it/

La mayor parte de los emigrantes uruguayos en Italia se ha integrado perfectamente a la sociedad, tanto a nivel profesional como familiar. Porque me gusta ser justo, hay que mencionar un alto número de prostitutas uruguayas implicadas en una “trata de blancas” y tráfico ilegal en el norte de Italia y un buen grupo de transexuales uruguayos en Roma. Según mis cálculos, en Roma, hay, al menos, 12 transexuales uruguayos o uruguayas. Esta cantidad, así como la calificación de “alto número”, que uso para referirme a las prostitutas, es importante cuando se la considera, en forma proporcional, al pequeño número de uruguayos en el mundo: poco más de tres millones. Seguramente, no es una cifra significativa desde el punto de vista estadístico, en Italia. A todo este grupo le llamo “los uruguayos escondidos” y constituirán tema de futuros artículos.

Aunque también hubo motivos políticos en el pasado, en la actualidad, el motivo principal de la emigración a Italia es económico, tal como lo fue el de la migración de los italianos a Uruguay. Un día les contaré la historia de mis abuelos paternos (Boffano y Peirano) que hasta fundaron un pueblo de nombre “Porvenir” en Uruguay.

Los uruguayos, después que nos instalamos y nos integramos a la vida en Italia, dedicamos gran parte de nuestra energía a tener una mirada sobre nuestro amado Uruguay. Las remesas que los uruguayos y uruguayas enviamos a Uruguay son una de las principales fuentes de vida para muchos de nuestros familiares y amigos e, incluso, para personas desconocidas, como lo demuestran las numerosas iniciativas de solidaridad organizadas por los uruguayos en Roma, integrantes del Consejo Consultivo de uruguayos y uruguayas en Roma, email: consejoconsultivorm@libero.it

En Roma, existen también una variedad de eventos culturales organizados por la Embajada de Uruguay y gracias, también, al aporte de los uruguayos del Consejo Consultivo, que cada tanto preparan eventos para dar a conocer el Uruguay. De todas formas, tengo que confesar, como profesional de la comunicación, que recién con el último embajador se ha empezado a pensar seriamente en una estrategia concreta para hacer conocer y “vender” mejor nuestro espléndido Uruguay en Italia, tanto como destino turístico como desde el punto de vista comercial y cultural. Siempre han existido acciones individuales, esfuerzos aislados, pero es, desde hace muy poco tiempo, que se trabaja en forma sistemática y organizada. Desde el 2005, con el gobierno del Frente Amplio, por primera vez, se empezó a pensar, en forma organizada, en este otro Uruguay, que vive en el exterior.

Los uruguayos en Italia, como todos los inmigrantes, nos sentimos divididos: no somos italianos (no importa tener el pasaporte italiano) y no somos más uruguayos. Vivimos como en una tierra de medianeras; no somos de ninguna parte; somos de un espacio con una nueva identidad, que nosotros tenemos que descubrir y que, también, el país Uruguay debe descubrir, valorar y aprovechar, porque somos un gran potencial.

Los uruguayos somos discretos y de bajo perfil, pero muy especiales como lo es todo país pequeño; o como digo yo: ¿dónde has visto un petiso que no sea agrandado? Uruguay es el país más laico y agnóstico de América pero, en Roma, un pequeño grupo de uruguayos se reúne cada mes para celebrar la misa católica. El domingo pasado, en la iglesia de los Latinoaméricanos, en el Trastevere, se celebró la fiesta para Uruguay, porque se entronizó la estatua de la Virgen de los Treinta y Tres, patrona del Uruguay. En la misa, hubo un gran coro sudamericano, con guitarras, panderetas y otros instrumentos. La iglesia estuvo llena y todos cantaban, aplaudiendo y acompañando con las manos el ritmo; todos, menos los uruguayos presentes.

Los uruguayos somos así; no nos involucramos mucho. Tenemos el carnaval más largo del mundo, un carnaval espléndido, pero lo miramos como se mira un espectáculo. Es muy raro ver a alguno romper el esquema y ponerse a bailar, como lo hace un brasileño. Los uruguayos, en muchas cosas, miramos de lejos, pero de a poco nos estamos aflojando, por suerte.

Los uruguayos somos nostálgicos. Uruguay es el único país, que celebra la nostalgia el 24 de agosto y todavía muchos viven con la idea de que fuimos campeones mundiales en 1950. Respeto mucho el valor simbólico, que tienen los mitos, pero siempre con un pie en la realidad, porque somos un país chiquito y pobre y no nos conoce nadie. Aceptar la realidad será el primer gran paso para hacernos conocer y hacer grandes cosas por este pequeño amado y grande Uruguay.

Los uruguayos en Italia somos pocos, pero organizados podemos hacer maravillas por Uruguay y también por Italia. ¡Oh Italia! que muchas veces se olvida que nosotros nacimos en otro país, justamente porque nuestros abuelos o bisabuelos tuvieron que dejar Italia para poder iniciar otra vida en otro lugar, otro lugar donde también ellos sufrieron por no ser parte de ninguna parte.

Julio César Boffano
jboffano @ hotmail.com

Articulo original de J.Boffano

Ver en línea : Digital Gente d’ Italia